jueves, 28 de mayo de 2020

"El Diccionario de Coll". José Luis Coll.

MIS PERLAS LITERARIAS 51
28-05-2020


Iniciamos el nuevo tratamiento de tres dosis semanales. Hoy os vais a tomar unos comprimidos de “El diccionario de Coll”, cuyo autor, como unos saben y otros no, fue José Luis Coll García (1931-2007), actor, humorista y escritor español, famoso por su dúo humorístico “Tip y Coll”. 

Compré un ejemplar de su primera edición (1979) -ya van 29-, que he perdido con mucho cariño por el timo del “irás pero no volverás”. En un derroche de ingeniería lingüística, inventó una fórmula magistral que consistía en crear palabras, con sus definiciones, y alfabetizadas como diccionario. Sin más ROLLOS -“piezas de repostería redondas con agujero en medio que empalagan por su gran extensión”-, os prescribo una selección de su libro para cada letra del ALFABETO -“antigua máquina de coser colgada de un árbol de Navidad”-, o ABECESDIARIO –“periódico madrileño que a beces se publica todos los días”. (Estos tres comprimidos han salido de mi laboratorio). 

Aquí lleváis la receta de los 28 comprimidos alfabetizados pero que podéis tomar en cualquier orden:


* ANOFABETO: De culo inculto e ignorante. 
* BALTASOR: Rey Mago que acabó metiéndose a monja.

* COÑÓN: Pieza de artillería con que la mujer hace rendirse al novio remiso en el casamiento.
* CHECOLSOBACO: Axila de los habitantes de una nación de Europa central.
* DETETAR: Acusar la presencia de los senos.
* EQUIDISTONTO: Igualdad de distancia entre varios imbéciles.
* FASCÍSCULO: Folleto del ano que se hace por entregas y debidamente encuadernado.
* GOHETE: Famoso escritor alemán con un tubo de cartón lleno de pólvora que, unido a una varilla ligera, se elevaba en el aire al darle fuego.
* HORMONAS: Hojas del mosmo podre y la mosma modre.
* IMPEDONABLE: Ventosidad expelida por el ano que no tiene perdón ni disculpa.
* JUELGA: Paro colectivo de un tablado flamenco.
* K: Duodécima letra de nuestro abecedario, cosa que mucha gente ignora.
* LATÓN: Roedor chino, compuesto de cobre y zinc.
* MALLO: Mes de los gatos.
* ¡NINGÜINO!: Exclamación del cazador de pingüinos, cuando llega y no se encuentra ni uno solo.
* ÑOÑO: Palabra que rima con moño, otoño, bisoño y co...sas parecidas.
* OTETIS: Inflamación de los senos que puede llegar a producir la sordera.
* PERLUZA: Pez anacantino, de cuerpo casi cilíndrico y carne blanca muy estimada, que se encuentra en el interior de las ostras.//Fig. Porrachera, pogorza. (Cualquier parecido de esta definición con el nombre de esta serie es pura coincidencia, pero ha venido de perlas).
* QUE: Pronombre relativo. O sea, que a lo mejor, ni es pronombre.
* RETACO: Coño coño, leche leche, puñeta puñeta.
* SUIZIDIO: Quitarse la vida en Suiza.
* TIGRIS: Río donde se bañan los felinis.
* UNICOÑO: Marido fiel.
* VESPADACHÍN: Dícese del que practica el arte de la esgrima a lomos de una scooter.
* WALKIRIE: Deprecación que al principio de la misa se hace a Dios, por cada una de las deidades de la mitología escandinava (…)
* X: Empate.
* YOYÓ: Un servidor de ustedes, un servidor de ustedes.
* ZUECO: Andaluz nacido en Suecia.

P.D. Para que hagan el efecto deseado, mis PERLAS no deben tomarse ni en ayunas ni con el estómago lleno, es decir, mientras se acompañan de la bebida o comida preferida; y preferiblemente sin compañía porque pueden provocar una risa contagiosa. Si algún paciente lector no nota mejoría, puede deberse a su mala folla congénita o una depresión de caballo, en cuyo caso debe acudir a su veterinario de cabecera.

lunes, 25 de mayo de 2020

"Alzheimer". Gustavo Romera Marcos.

MIS PERLAS LITERARIAS 50
25-05-2020


Cuando llamé PERLAS a esta serie, no pensé en su variedad. Pensaba sólo en las “NATURALES” de otros autores pero se me mezclaron con otras “CULTIVADAS” por mí. Ya no sé cuáles prefieren mis lectores, así que seguiré alternándolas. Por cierto, acabo de enterarme que las “australianas” son las más cotizadas del mundo y son “cultivadas”. ¡Sorpresas te da internet! Bueno, hoy toca una cultivada para celebrar el medio centenar. Ahí va.

Hace años que mi abuelo empezó a sorprenderme. Primero me preguntaba dónde estarían sus gafas llevándolas puestas, pero pensé que eso le pasa a más de uno. Otro día, cuando mi madre le preguntó que si quería una tortilla francesa, le respondió preguntándole que cuándo había estado ella en Francia, pero pensé que era una broma. Otra noche, se quedó mirando atentamente la cuchara que tenía junto al plato de sopa y nos preguntó que para qué servía aquella extraña herramienta. Le di un curso abreviado por imitación y conseguí, por lo menos, que sólo navegaran la mitad de los fideos en el charco que se formó sobre la mesa. Ahí ya empecé a tomarme en serio la cosa. La cosa fue a más y un día, cuando volví del gimnasio, me miró con extrañeza y pensé que era por el pantalón corto y la cinta elástica en la frente, pero cuando me preguntó que quién era yo, no supe qué contestarle porque era una pregunta demasiado existencial; si no tengo una respuesta convincente para mí mismo, cómo la voy a tener para un presunto enfermo con esos síntomas. Toda la familia, con el único voto nulo de mi padre porque mi madre siempre lo anula, votamos a favor de llevarlo al médico. Lo acompañé a la consulta y todas las sospechas se confirmaron, era otra víctima del Alzheimer, una enfermedad tan difícil de entender por el doctor como difícil de leer por mí, que no soy farmacéutico, en el diagnóstico que me dio por escrito. Salí hecho un lío, la verdad, con un hombro apoyado en su mano y con la otra sosteniendo una receta de barajas. El tratamiento no sabemos si le ha hecho efecto porque tampoco sabemos cómo estaría si no se lo hubiera tomado. Es cierto que ahora hemos notado una ligera mejoría, ya no busca sus gafas llevándolas puestas, ahora se las pone antes para buscarlas con más atención, y ya no pregunta para qué sirve la cuchara, primero rocía la sopa con la cuchara sobre la mesa y después sorbe el resto directamente desde el filo del plato. Siguiendo los sospechosos consejos de su médico, seguimos en alerta sospechosa observando su sospechosa conducta. Hoy, sin ir más lejos porque se pierde, ha vuelto de la barbería diciendo que ha visto un retrato de su abuelo frente a su sillón mientras le cortaban el pelo. Pero no puedo saber si dice la verdad, no sirve de nada ir a la barbería porque no conservo ninguna foto de mi tatarabuelo y se me han borrado todos los rasgos de su cara porque hace un montón de tiempo que no me lo tropiezo.

P.D. El tono irónico de esta perla no debe confundir a los lectores con una falta de respeto a esta dramática enfermedad, sino todo lo contrario. Decía una conocida mía, la Petra del Romera, que cuando hay un enfermo en una casa, quien debe tomarse las pastillas son los acompañantes, ahora llamados “convivientes”. Mi siempreviva madre fue una adelantada a su tiempo, de verdad.

domingo, 24 de mayo de 2020

"El murciélago".Eduardo Galeano.

MIS PERLAS LITERARIAS 49
24-05-2020

Anoche soñé que otra de las perlitas, encerrada en la misma madreperla de ayer, me rogaba que la liberara para mostrar el mensaje que atesoraba, obra también de Eduardo Galeano. Esta tarde he atendido su ruego para que esta sabia y preciosa leyenda despierte los felices sueños de los buscadores de mis perlas.


EL MURCIÉLAGO

Cuando era el tiempo muy niño todavía, no había en el mundo bicho más feo que el murciélago. El murciélago subió al cielo en busca de Dios. No le dijo: “Estoy harto de ser horroroso. Dame plumas de colores”. No. Le dijo: “Dame plumas, por favor, que me muero de frío”. 

A Dios no le había sobrado ninguna pluma. 
-Cada ave te dará una pluma -le dijo Dios.

Así obtuvo el murciélago la pluma blanca de la paloma y la verde del papagayo, la tornasolada pluma del colibrí y la rosada del flamenco, la roja del penacho del cardenal y la pluma azul de la espalda del martín pescador, la pluma de arcilla del ala de águila y la pluma del sol que arde en el pecho del tucán. El murciélago, frondoso de colores y suavidades, paseaba entre la tierra y las nubes. Por donde iba, quedaba alegre el aire y las aves mudas de admiración. Dicen los pueblos zapotecas que el arcoiris nació del eco de su vuelo. La vanidad le hinchó el pecho. Miraba con desdén y comentaba ofendiendo.

Se reunieron las aves. Juntas volaron hacia Dios.
-El murciélago se burla de nosotras -se quejaron. Y además, sentimos frío por las plumas que nos faltan. 

Al día siguiente, cuando el murciélago agitó las alas en pleno vuelo, quedó súbitamente desnudo. Una lluvia de plumas cayó sobre la tierra. Él anda buscándolas todavía. Ciego y feo, enemigo de la luz, vive escondido en las cuevas. Sale a perseguir las plumas perdidas cuando ha caído la noche; y vuela muy veloz, sin detenerse nunca, porque le da vergüenza que lo vean.

P.D. Dedicado, a modo de advertencia, a todos nuestros morciguillos polítiquillos, sin distinción de especie, cuya vanidad desprecia a los que no lucen su florido plumaje, porque quizás ese desprecio los desplume o los desplome, que en este caso es el mismo y merecido desenlace.



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"El amor". Eduardo Galeano.

MIS PERLAS LITERARIAS 48

23-05-2020

Mi perla de hoy estaba muy escondida. He tenido que bucear en los profundos mares de América Latina hasta llegar a un arrecife coralino propiedad del escritor uruguayo Eduardo Galeano (1940-2015). Allí he encontrado una ostra llamada “Memoria del fuego”; la he abierto y, en su interior, había otras tres perlas iridiscentes; he elegido la titulada “Los nacimientos”. Dentro de ésta, a su vez, había docenas de perlitas en forma de cuentos, todas muy luminosas pero ésta desprendía un fulgor único, como el de su abrazo final.
EL AMOR

En la selva amazónica, la primera mujer y el primer hombre se miraron con curiosidad. Era raro lo que tenían entre las piernas.

-¿Te han cortado? -preguntó el hombre.

-No -dijo ella. Siempre he sido así.

Él la examinó de cerca. Se rascó la cabeza. Allí había una llaga abierta. Dijo:

-No comas yuca, ni guanábanas, ni ninguna fruta que se raje al madurar. Yo te curaré. Échate en la hamaca y descansa.

Ella obedeció. Con paciencia tragó los menjunjes de hierbas y se dejó aplicar las pomadas y los ungüentos. Tenía que apretar los dientes para no reírse, cuando él le decía:

-No te preocupes.

El juego le gustaba, aunque ya empezaba a cansarse de vivir en ayunas y tendida en una hamaca. La memoria de las frutas le hacía agua la boca. Una tarde, el hombre llegó corriendo a través de la floresta. Daba saltos de euforia y gritaba:

-¡Lo encontré! ¡Lo encontré!

Acababa de ver al mono curando a la mona en la copa de un árbol.

-Es así -dijo el hombre, aproximándose a la mujer.

Cuando terminó el largo abrazo, un aroma espeso, de flores y frutas, invadió el aire. De los cuerpos, que yacían juntos, se desprendían vapores y fulgores jamás vistos, y era tanta su hermosura que se morían de vergüenza los soles y los dioses.

P.D. Os animo a que comentéis destacando algún detalle o aspecto. A mí lo que más me ha gustado es que la mujer "tuviera que apretar los dientes para no reírse", o sea, que ya sabía en qué consistía la cura, la muy picarona. Está claro que las mujeres, desde la primera pareja, siempre han ido por delante de los cierrabares...

viernes, 22 de mayo de 2020

"Mensaje en una botella". Gustavo Romera Marcos.

MIS PERLAS LITERARIAS 47
22-05-2020


(Dedicada a mis leales camaradas; y también a mis enemigos, que me leen en silencio).

En mi paseo matinal por el auténtico BORBONEGRO, hoy me he encontrado flotando en el río una botella de cristal con un mensaje que quiero convertir en Perla:

"Soy un hombre que, desde que era un imberbe párvulo hasta mi jubilación con toda la barba, he dedicado toda mi vida a la enseñanza. Sí, toda mi vida, porque dejé vacío mi pupitre de alumno a ras de suelo en junio y ascendí a la tarima de profesor dos meses después. ¡Qué vida tan monótonamente divertida! 
Mi mayor placer como profesor ha sido el entusiasmo con que he vivido lo poco que he podido enseñar y lo mucho que he aprendido de mis alumnos. Y mi mayor desgracia, ser cada año un año más viejo mientras que mis alumnos gozaban de la eterna juventud. 
Vivía jubiloso mi jubilación hasta que un virus asesino me encarceló en mi propia casa medio muerto de miedo, no por temor a morir sino a ser asesinado, que no es lo mismo. 
Pero en vez de rendirme, decidí alistarme en la resistencia y adentrarme en la selva internáutica junto a otros rebeldes con causa. Lancé perlas salvadoras que encontraba, no encerradas en las ostras sino en las páginas de los libros, a las que se aferraron muchos prisioneros como salvavidas para no naufragar. 
Pero llegó la liberación y hubo muchos desertores. Se quedaron junto a mí sólo unos pocos leales, sin duda los mejores. Estaba a punto de rendirme viendo cómo la mayoría de mis perlas quedaban enterradas al pie de los muros bajo sucesivas capas de toda clase de basura… 
...cuando vi a lo lejos una manifestación que se acercaba hacia mí con paso firme. En la distancia, no supe quiénes eran pero, al aproximarse, las mascarillas que cubrían la mitad de su caras no impidieron que los fuera reconociendo por el brillo de sus ojos. Nunca olvidaré lo que decía la enorme pancarta de la cabecera: 
¡SIN TUS PERLAS, NUESTRAS VIDAS YA NO TIENEN SENTIDO!"

P.D. Por ellos y sólo por ellos, he decidido seguir en el frente pero también he construido un castillo en el aire para recibir sólo las visitas de los voluntarios que quieran seguir viviendo las apasionantes aventuras encerradas en mis brillantes perlas libres de basura.

"No me toques". Manuel Vicent.

MIS PERLAS LITERARIAS 46

21-05-2020


Hoy, la verdad, no es que esté dolido pero estoy empezando a mosquearme con esta iniciativa que a lo mejor tenía que haber titulado MIS PALIZAS LITERARIAS. Sé que tengo unos lectores incondicionales que se pueden contar con los dedos de las dos manos pero, cuando veo mensajes de alguien que dice “Buenos días” con una foto en la que aparece todavía despeinado y tiene más de cien comentarios, la verdad, empiezo a pensar que “este no es mi sitio” como dijera un allegado mío en la caseta de los churros de la feria cuando le dijeron que no había cubatas.

Bueno, mientras pienso sobre el futuro de esta serie de perlas, ahí llevan mis asiduos lectores la columna de Manuel Vicent del pasado domingo, que tampoco me cuesta tanto trabajo copiar y pegar. A lo mejor lleva razón una vez más mi idolatrado maestro y es mejor una dosis semanal, que no diaria, para los lectores. Ya veremos…


NO ME TOQUES
El distanciamiento social había sido hasta ahora el que existe entre el pobre y el rico, entre el que vive en una chabola y el que habita un dúplex de lujo, entre el que consigue a duras penas llenar el estómago gracias a la caridad y el que saluda a los amigos con una cigala en la mano. Guardar las distancias había sido hasta ahora una actitud de clase que indicaba cierta displicencia con que el de arriba miraba a la chusma, pero hoy significa esa separación física de dos metros que debemos observar entre las personas al salir del confinamiento para evitar ser contagiados por el virus. Aunque, según Baroja, la Biblia está llena de personajes facinerosos, sea uno creyente o agnóstico, conviene a veces leer ese libro porque también contiene relatos metafóricos no exentos de sabiduría. Grandes maestros de la pintura, entre otros Giotto, Fra Angélico, Tiziano y Correggio han pintado la escena bíblica en la que Cristo recién resucitado se aparece a la Magdalena. No se nos dice en qué lugar se produjo el encuentro, pero en estas pinturas se ve a la mujer enamorada en medio de un huerto florido, alucinada y llena de alegría, con los brazos tendidos hacia el Maestro, quien mantiene una actitud huidiza como advirtiendo a su amiga que guarde las distancias. “Noli me tangere”, no me toques, le dice. Es lo mismo que nos indican hoy los virólogos. Esos dos metros de separación, que también observan la Magdalena y el Nazareno, es un espacio habitado por el pánico, un naipe fatídico que a partir de ahora va a barajarse en cualquier relación humana entre el amor y la muerte. Aunque juegues tú en este caso el papel de resucitado, durante mucho tiempo en la brisa, en las flores, en los besos, en el sexo, en el vino de alegres sobremesas, en todos los placeres bajo el sol o a la luz de la luna estará siempre presente el coronavirus como un cruel invitado.

P.D. Hoy no estoy para posdatas.

martes, 19 de mayo de 2020

Dos sonetos a Moratalla. Manuel Guerrero Torres.

MIS PERLAS LITERARIAS 45
19-05-2020

Cuando publiqué mi perla 36, busqué información sobre Manuel Guerrero Torres y encontré en internet un libro sobre su vida y obra publicado en 1997 por Juan Manuel Villanueva. Esta mañana lo he recibido. En un primer vistazo al índice, me he llevado la agradable sorpresa de encontrar dos sonetos, que no conocía, dedicados a Moratalla. El primero alude al origen legendario, no histórico, de los nombres de Caravaca y Moratalla, lo que no le resta valor literario; y el segundo es un topografía épica que ya considero, sin duda, el mejor soneto a nuestro querido pueblo. Ahí os dejo los dos para conocimiento y disfrute de propios y extraños. 



MORATALLA 


La blanca yegua tuvo del rendaje 
cuando llegó la triste cabalgada, 
y vio a la reina mora, su adorada, 
Ben-Amar, el altivo abencerraje. 

“Cara-Vaca” corrida en mi homenaje; 
“Mórate-allá” suspira en aljamiada; 
y sus divinos ojos, la cuitada 
seca con su almaizal de blanco encaje. 

Moratalla la hidalga le dio asilo; 
y se dice en un viejo codicilo 
que aún la sienten gemir bajo la tierra. 

Es como una kasida triste y suave… 
Lope de Azor rimóla en Alarabe; 
y Ben-Amar en lo alto de la sierra

                       * * *

A MORATALLA 
                     La muy noble y hospitalaria villa 

Calles angostas, torreones fieros 
que, altivos, muestran tu morisca cuna 
y hablan audacias de tus caballeros 
y entonan gestas de la Media Luna. 

Un Cristo aparecido dice amores; 
una peña, de un hada encantadora; 
y las endechas de tus trovadores 
gimen tristezas de una reina mora. 

Bajo las sombras de tus olivares, 
van tejiendo los mozos sus cantares 
por tus mujeres de sin par belleza. 

Y, en este ambiente legendario y rudo, 
un castillo reafirma su grandeza 
sobre el campo de plata de su escudo.